En el año 2004, mucho antes de que Hel naciera, algunos seres humanos se dieron cuenta de que ya no había ibis eremitas en Europa.
Somos asína.
Criaturas soberbias que se creen las dueñas de la vida y la muerte. No hay nada de racional en nuestra forma de relacionarnos con los ecosistemas que habitamos.
Históricamente habitaba en regiones del mediterraneo y centro de Europa. Sin embargo, desaparecieron del continente hace aproximadamente dos siglos, debido a la caza, la pérdida de hábitat y por último, al uso de pesticidas.
También desapareció paulatinamente del norte de África, ya no quedan ni en Argelia, ni en Egipto, ahora es Marruecos quien alberga la principal población silvestre de estas aves, especialmente en el Parque Nacional de Souss-Massa y en la zona de Oued Tamri, cerca de Agadir, donde viven unas 300.
Es triste que quien representaba al dios de la escritura del Antiguo Egipto, ya no sea sagrado.
Pero, en el 2004, algunas personas europeas pasaron a la acción para que el Geronticus eremita no desapareciera de la faz de la península ibérica. La idea era crear y proteger en Andalucía una población autosuficiente. Al principio se criaron en cautividad en el Zoobotánico de Jerez, y se comenzó con las sueltas controladas.
En el 2008, se produjo la primera reproducción en libertad.
En el 2013, fue aprobado de manera oficial el programa de reintroducción en el sur de España.
En Austria, el equipo Waldrappteam lideraba el proyecto de reintroducción del ibis eremita. Incluyendo la cría en cautividad de polluelos en zoológicos como los de Rosegg y Kuchl, pero también la enseñanza de rutas migratorias mediante vuelos guiados por ultraligeros.
Los humanos se hacen pasar por aves adultas y muestran a las jóvenes ibis el camino hacía el sur. Al principio las guiaban para disfrutar los inviernos en la Toscana y, más recientemente, les enseñan la ruta hacía Andalucía.
Fue en la primavera de 2023, cuando Hel nació en un aviario de Austria como parte del proyecto europeo LIFE-NBI. Desde su nacimiento, fue alimentada por sus cuidadoras humanas, Helena Wehner y Barbara Steininger, quienes vestían de amarillo para que las aves asociaran ese color con seguridad y guía, preparándolas para seguir un parapente del mismo color durante la ruta migratoria.
En octubre de 2023, Hel, junto con otros 34 ibis eremitas, emprendió una migración asistida hasta Cádiz. Johannes Fritz, director del proyecto LIFE-NBI, guiaba el ultraligero. El viaje, de más de 40 días, tenía como objetivo enseñarles una ruta migratoria natural entre Europa Central y España.
Y llegaron a Cádiz. Descansaron en el aviario de San Ambrosio, entre Vejer y Barbate,y en diciembre, les abrieron la puerta para que pudieran establecer vínculos con la población local.
Era el mes de noviembre de 2024, cuando Hel fue encontrada muerta por un disparo en un coto de caza social en Fregenal de la Sierra, Extremadura.
No era la primera.
En septiembre de 2019 en Montemolín (Badajoz), un vecino abatió con una carabina de aire comprimido a cinco ejemplares de esta especie protegida. Las aves también estaban equipadas con emisores GPS para su seguimiento. El individuo fue investigado por un delito contra la fauna. El caso fue juzgado en diciembre de 2024 en el Juzgado de lo Penal nº2 de Badajoz. SEO/BirdLife ejerció la acusación popular, destacando la gravedad del delito contra la fauna y la necesidad de reflejar las consecuencias legales de la caza ilegal de especies protegidas. Aún esperamos la sentencia.
Sumamos seis ibis eremitas muertos por disparos en Extremadura. Y un ibis eremita es fácilmente reconocible por su plumaje negro iridiscente, su cabeza desnuda de color rojizo y su largo pico curvado hacia abajo. No hay posibilidad de error.
Son, como nosotras, una especie gregaria a la que le gusta la compañía. Viajan juntas, y establecen lazos de por vida. Sus parejas son monógamas y comparten las tareas del cuidado. Alcanzan la adultez entre los 3 y los 5 años de edad.
De la adultez Hel no pudo disfrutar. La mató una bala despiadada con un año y medio de edad.
Ecologistas en Acción Extremadura presentó la denuncia ante la Dirección General de Sostenibilidad de la Junta de Extremadura, solicitando la suspensión provisional y posteriormente definitiva de la actividad cinegética en el coto.
El Ibis Eremita es una de las cinco aves más amenazadas del mundo y está catalogada como especie en Peligro de Extinción a nivel global.



